Anónimo
abriendo
me
paso entre arroyos y cascadas
muchedumbre
desconocida de almas
pavorosa
huida d miradas.
Visiones de asfalto y goma
zafando
anonimo
peatón
sumido
al imperio de los carros.
Calle séptima.
Atónito
ajeno
a este desorientado fluir
harto
engrasado.
Consumir
moda
y litros
de vacio.
Seco saboreo
paredes forradas superpuestas
ruinas, hormigón esqueleto
gruas
arriendo
estridencia revelada
graffitti.
Errante
en ventaja
me surte doña creatividad
y su innumerable séquito de infinitas
hijas
por procear exigentes.
Camino destrucción
y creación.
Estático
el vuelo
suelto
y liviano.
Y vengo y vengo
y voy
del mendigo
a olimpos
del mudo dictado feroz
del maniquí
al baluarte tambaleante
de mi
agridulce
ser.
Sed
poderes
camuflados y encorbatados
sin demeritar
poderes
al final.
Sigo
empático
agua
de esta espesa
agua
automática
de tribus efímeras
de trapos erigidos
en dioses
si prisa sin sentido
sin sentir
intenso presiento deicida
más ruinas
y ya no dibujo lunas
con el labio
vienen fantasmas sucios
avariciosas sirenas de puro oro
perros en babas
devorando tuétanos de espíritu
espíritus demandando
meras miradas
y apresuro el paso
anónimo
anónimo.
Miguel Luna, Bogotá, Agosto 2009
No hay comentarios:
Publicar un comentario